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La Diputación de Huelva recupera dos históricos trajes de maceros y el paño de mesa del antiguo Salón de Plenos
24/07/2026 / Redacción

La intervención, realizada por la artesana Dolores Fernández gracias al convenio con la Fundación Cajasol, ha permitido conservar tres piezas protocolarias de finales del siglo XIX vinculadas a la historia de la institución provincial

La Diputación Provincial de Huelva ha presentado hoy la restauración de dos conjuntos de ropón y gorro de maceros y del histórico paño de mesa del antiguo Salón de Plenos, tres piezas pertenecientes al patrimonio protocolario de la institución que han recuperado su esplendor gracias a la segunda fase del convenio de colaboración suscrito con la Fundación Cajasol correspondiente al año 2024.

El presidente de la Diputación, David Toscano, acompañado por los diputados provinciales Gracia Baquero y José Carlos Roda; la delegada de la Fundación Cajasol en Huelva, Matilde Valdivia; y la artesana bordadora Dolores Fernández, responsable de la intervención, ha destacado el valor histórico y simbólico de unos elementos “que forman parte de la memoria de esta institución y, con ella, de la historia de la provincia de Huelva”.

La actuación da continuidad a la primera fase del convenio, que permitió la restauración de las mazas ceremoniales y su mástil, y tiene como objetivo preservar varios bienes patrimoniales afectados por el paso del tiempo para garantizar su conservación y transmisión a las futuras generaciones.

Durante su intervención, Toscano ha recordado que estas piezas fueron realizadas hace más de ciento treinta años, cuando la Diputación, una vez superadas las dificultades económicas de sus primeros años, decidió dotarse de elementos que reforzaran su imagen institucional con motivo de la celebración, en 1892, del IV Centenario del Descubrimiento de América.

“Los trajes de maceros y el paño del Salón de Plenos son mucho más que elementos del protocolo. Nos hablan de la historia de esta casa, de cómo la Diputación ha representado a la provincia a lo largo del tiempo y de la importancia de conservar también esos símbolos que forman parte de nuestra identidad”, ha señalado el presidente.

Asimismo, ha agradecido el compromiso de la Fundación Cajasol con la conservación del patrimonio de la institución y ha felicitado a Dolores Fernández y a todo su equipo por “un trabajo realizado con enorme profesionalidad, sensibilidad y respeto hacia unas piezas que forman parte del legado de todos los onubenses”.

El presidente también ha querido reconocer la labor de Camilo, trabajador de la institución provincial, que está “siempre pendiente de nuestro patrimonio y, gracias a ese esfuerzo, hoy podemos recuperar estas piezas, porque si no contamos con personas que las cuiden y las preserven, acabaríamos perdiéndolas, por lo que su trabajo resulta fundamental para mantener viva la memoria de esta institución”.

Por su parte, Matilde Valdivia ha subrayado que la Fundación Cajasol mantiene un firme compromiso con la protección del patrimonio histórico compartido con la Diputación, recordando que ambas instituciones mantienen una estrecha vinculación desde los orígenes de la entidad. La delegada ha destacado que conservar este legado supone preservar una parte esencial de la historia de la provincia y contribuir, al mismo tiempo, a mantener vivo el trabajo de los talleres artesanos especializados en restauración y bordado.

La artesana Dolores Fernández ha manifestado que para su taller ha supuesto “un enorme privilegio” intervenir unas piezas de tan alto valor histórico y artístico. “Sabíamos que teníamos entre manos auténticas obras de arte y parte de la historia de Huelva”, ha afirmado, destacando el trabajo desarrollado por todo el equipo multidisciplinar encargado de la intervención.

Una intervención respetuosa con las piezas originales
Los dos conjuntos de maceros están confeccionados en terciopelo de seda rojo y presentan un elaborado programa ornamental realizado con bordados en hilo de oro, en el que destaca el escudo de la provincia bordado en el frontal de cada ropón. La intervención ha consistido en la limpieza individualizada de todos los elementos bordados, la consolidación de las partes deterioradas y el traspaso de los bordados originales a un nuevo terciopelo de seda elaborado expresamente con las mismas características que el original, respetando en todo momento el diseño, los materiales y las técnicas tradicionales.

Junto a estas piezas también se ha intervenido el histórico paño de mesa utilizado durante décadas en las sesiones plenarias de la Corporación. Confeccionado en terciopelo azul y presidido por el escudo provincial bordado en hilos de oro y tisú, presentaba el deterioro propio del uso continuado. Dada la excelente calidad del tejido, la restauración ha permitido conservar el soporte original mediante una limpieza integral, la consolidación de los bordados y la reposición de aquellos elementos imprescindibles para garantizar su conservación.

La dirección técnica de los trabajos ha incluido un exhaustivo estudio previo del estado de conservación de las piezas, así como la documentación gráfica y fotográfica de todos los elementos ornamentales para asegurar una intervención rigurosa y respetuosa con su valor histórico.

Los maceros, símbolo de la representación institucional
Los maceros constituyen una tradición centenaria vinculada a las instituciones públicas. Originariamente, eran los funcionarios encargados de abrir paso a las autoridades y portar las mazas ceremoniales como símbolo de autoridad. Con el paso del tiempo, su función evolucionó hasta convertirse en una figura representativa de las ceremonias oficiales, manteniendo vivo un legado histórico que hoy forma parte del patrimonio institucional de numerosas corporaciones.

Gracias a estas intervenciones, la Diputación de Huelva sigue impulsando la conservación de su patrimonio histórico, recuperando bienes que forman parte de la memoria colectiva de la institución y preservando un legado que trasciende el ámbito protocolario para convertirse en testimonio de la historia de la provincia.